UN AÑO DE DIÁLOGO

La temporada 2017 de formativas llegó a su final. Se terminó un año sin demasiados sobresaltos en el que el básquetbol de formación estuvo en boca de muchos. Tras algunas malas actuaciones, desde el punto de vista de los resultados, de selecciones formativas la preocupación se instauró en el ambiente y se habló mucho, ahora es momento de actuar.

Si hablamos la temporada de formativas lo primero que pensamos es en el campeonato local. El torneo comenzó el 5 de marzo y finalizó el 26 de diciembre, 23 días después de lo planificado. La fijación de partidos, aspecto que siempre preocupa a los diferentes protagonistas, se realizó de muy buena manera durante la fase regular, pero al llegar a los playoff se desajustó. La postemporada contó con clubes que colaboraron poco, con demasiados viajes sin considerar el campeonato local, con poca flexibilidad por parte del colegio arbitral, con demoras de los tribunales, entre otras cosas, que llevaron a que se retrasara todo. El campeonato del año que viene va a tener dos fechas más, por lo que todas las partes deben colaborar más y los neutrales van a tener que ser más estrictos en la fijación. Lo ideal es definir criterios entre todos a comienzos de años y que luego los neutrales se encarguen de hacerlos cumplir sin flexibilidad, apoyados en la votación de los clubes.

El torneo tuvo un aspecto positivo y uno a mejorar. Lo positivo fue el hecho de que se jugaron, prácticamente, todos los partidos. Todos los cruces entre Atenas, Aguada y Unión Atlética (que en otras temporada se habían suspendido o solo se habían jugado en las categorías chicas) se pudieron jugar. Fueron en cancha neutral y a puertas cerradas, pero se disputaron y se dio el primer paso hacia el regreso a competir en las canchas de los clubes. El aspecto a mejorar es el cruce con los equipos del interior. Pasó un año más sin torneo integración y, más allá de algunos cruces organizados por clubes, el básquetbol del interior y el de la capital continuaron aislados. Para el año que viene tiene que buscare un hueco en el calendario para competir en conjunto, aunque sea entre selecciones departamentales (este año se realizó un triangular entre selecciones departamentales, pero debe aumentarse la cantidad de participantes y la frecuencia de juego). En esto no solo deben trabajar los neutrales de formativas, deben comprometerse todas las partes de la federación.

Arriba de la mesa

Desde el sexto puesto que obtuvo Uruguay en el Sudamericano U17 que se jugó en julio de este año, el básquetbol de formación está arriba de la mesa en diferentes ámbitos. Se creo un grupo con representantes de todos las partes del deporte (árbitros, dirigentes, jugadores y entrenadores) que se reunión en varias oportunidades para hablar de básquetbol de formación y se plantearon las diferentes áreas de mejor y alternativas para trabajar en ellas. Además, dirigentes de clubes, entrenadores y la federación se mostraron preocupados por la actualidad.

Se habló mucho y algo se hizo, se modificó el formato de competencia de formativas y se implantó el que los entrenadores deban ser nivel 3 para dirigir en formativas, pero deben continuar los hechos. Debe mejorarse la formación de los entrenadores, debe mejorarse el trabajo de los árbitros en formación, debe buscarse que todas las partes tengan en la mira la formación, debe intentarse la integración del básquetbol del interior en formación, todo esto se ha hablado, ahora llegó el momento de hacer para garantizar un mejor futuro.

Planificación 2018

Sobre finales del 2017 se pensó en la temporada que viene. Quizás se hizo demasiado sobre el final, pero se garantizaron dos cosas importantes: una mejoría en el formato de competencia de formativas (que todavía debe pulirse, pero que habrá que irlo modificando sobre la marcha) y un torneo sub23 que se juegue desde abril y noviembre.

Se viene un año complicado en cuanto a organización. Los neutrales de formativas van a tener un campeonato local con dos fechas más que el de la temporada 2017 (que les va a exigir un esfuerzo mayor en cuanto a organización), van a tener un torneo sub23 que organizar y van a tener que realizar un esfuerzo mayor en cuanto a las formativas femeninas, para esto necesitarán trabajar a la par y ser estrictos en cuanto a las fijaciones de partidos. La capacidad de trabajo la han demostrado, ahora asumieron un compromiso más “grande” y tienen todo para realizarlo con éxito.

2 comentarios de “UN AÑO DE DIÁLOGO

  1. La planificacion y el nuevo formato parece que ha mejorado mucho pero como dice el dicho:Los pingos se ven en la cancha.
    Lo que me parece que el sub23 no tiene atractivo ni para los jugadores ni para los espectadores, en mi opinion solamente cobraria atractivo si se disputara antes de los partidos de la Liga como RESERVA como era otrora. Peo debo de reconocer que paresco orar en el desierto.

  2. En lo personal me hubiera parecido mucho mas atractivo que el Sub 23 se implantara como una categoria mas de formativas , por lo menos me imaginaba esa idea cuando se planteo el tema ; Me parece que de esa manera asegurabas que los jugadores que terminaban de jugar en juveniles siguieran con actividad en Sub 23 como una categoria mas y se obligara a todos los clubes a competir tantos con equipos A o B para abarcar la mayor cantidad de jugadores , creo que con este formato va a ser mas de lo mismo incluso con menos atractivo que antes y hay que ver cuantos clubes que no sean de LUB participan …

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