LA EMPATÓ EN CASA

Malvín derrotó a Biguá en juveniles y empató en uno la semifinal de la Copa de Oro de Serie 1. El equipo Playero tuvo un inicio de partido arrollador y dominó con cierta tranquilidad los primeros 25 minutos de juego, pero la reacción de Biguá llegó y el local sufrió hasta el final para quedarse con este partido que podría haber sido su último juego del año.

El primer cuarto fue todo de Malvín. El equipo Playero presionó en todo el campo desde el comienzo del partido (con un alto nivel tanto de intensidad como de actitud), jugó desde bloqueos directos, lastimó a partir de rompimientos y descargas, jugó al ritmo de Bruno Acosta, encontró puntos a distancia tras la salida de bloqueos indirectos de sus perimetrales, anotó puntos en la pintura tras descargas cortas y dominó el comienzo del juego. Iñaki Erroizarena y Theo Metzger se nutrieron del juego que generó Acosta para anotar y liderar la ofensiva de un equipo que llegó a abrir siete de renta (15-8) y cerró el primer cuarto seis arriba (19-13). Biguá pensó poco en ofensiva, abusó del tiro exterior sin efectividad, fue superado por la defensa rival y sufrió el arranque del juego.

Malvín mantuvo la presión en todo el campo, alternó momentos de defensa en zona 2-3 con momentos de defensa individual luego de que su rival superara la presión, corrió la cancha tanto desde robos en primera línea como desde la defensa de su rebote, encontró puntos de contraataque en las manos de Nicola Pomoli, tuvo buenos minutos de Metzger (que lastimó de frente al aro y cargó bien el rebote ofensivo) y puso un parcial de 14-0 tras el que sacó 20 puntos de diferencia a cinco minutos del final del primer tiempo. Biguá tuvo buenos ingresos de los cadetes Nicolás Andreoli y Ramiro Arrillaga, pasó a defender en zona 1-2-2, encontró gol en las manos de Hernan Álvarez e intentó reaccionar, pero Malvín mantuvo su buen nivel, encontró gol en Acosta y Pomoli, corrió la cancha con efectividad, anotó puntos a distancia y se fue 16 arriba al descanso largo.

La tónica del partido se mantuvo en el inicio del tercer cuarto. Malvín presionó en todo el campo, jugó desde rompimientos y descargas, lastimó con el juego de Metzger de frente al aro, tuvo buenos minutos de Pomoli en la conducción y abrió la máxima de 22 (50-28) a 5’30” del final del tercer chico. Biguá continuó sin ideas, sufrió la defensa rival, abusó del tiro exterior, mantuvo la defensa zonal, pero no pudo reaccionar en el inicio del segundo tiempo. El Pato estiró una presión individual en todo el campo, robó pelotas, tuvo buenos minutos de Martín Rojas, que lastimó con su juego de frente al aro, y puso un parcial de 9-1 que le permitió ponerse a 14. El Playero mejoró su salida contra la presión rival, Acosta asumió la conducción de su equipo, lastimó con sus rompimientos, generó juego y se combinó con Metzger para liderar un parcial de 6-0 gracias al que su equipo recuperó 20 de renta. El cierre del tercer chico fue todo del visitante. Mauricio Arregui reingresó (había salido por hacer su cuarta falta personal en el segundo cuarto), fue bien asistido en el poste bajo, cargó, fue efectivo y lideró un buen momento de su equipo que se fue solo a 16 de su rival de cara al último cuarto.

El último cuarto debe haber sido de lo peor del partido. Malvín se apuró, forzó mucho su juego ofensivo, perdió muchas pelotas y le permitió a su rival continuar con su reacción. El Pato, sin ser nada del otro mundo, lastimó desde salida de indirectas de Sebastián Vechtas, cargó la pintura con Arregui, encontró puntos cerca del aro y se puso a 10 (68-58) a seis minutos del final del juego. Un triple de Erroizarena, un robo y un posterior doble de Metzger le permitieron a Malvín poner un 5-0, recuperar 15 de renta a cinco minutos del final y tomar un poco de aire, pero Biguá no se rindió. El visitante mantuvo la presión en todo el campo, cambió de hombre en la defensa de los bloqueos directos cada vez que lo necesitó, corrió tanto desde robos en primera línea como desde la defensa de su rebote y puso un parcial de 12-3 gracias al que se puso a seis a 2’30” del final. Entre malas decisiones y pérdidas de ambos equipos, Malvín pareció cerrar el juego en base a lo que le aportó Acosta, pero Biguá tuvo una última reacción. Dos triples de Rojas y algunos libres errados de su rival le dieron esperanza a un Pato que se puso a tres y tuvo un tiro de la mitad de la cancha para empatar el juego. El lanzamiento pegó en el aro y salió y Malvín festejó el triunfo.

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