LO CERRÓ MENOS MAL

Malvín derrotó a Biguá en la primer semifinal de la Copa de Oro de Serie 1 en la categoría cadetes y le marcó la cancha a su rival. El equipo Playero tuvo un muy buen inicio de partido, pero luego sufrió la reacción de su rival y necesitó de un buen segundo tiempo para quedarse con el primer punto de la serie en cifras de 58-52.

El inicio del partido fue todo de Malvín. El Playero presionó en todo el campo desde el inicio, alternó momentos de presión en zona con momentos de presión individual, corrió tanto desde robos en primera línea como desde la defensa de su rebote, jugó al ritmo de Lucas Capalbo y Marcio Rivas, tuvo buenos minutos de Diego Cabillón y puso un parcial de 16-6 en los primeros ocho minutos de juego. Biguá sufrió la defensa de su rival, careció de ideas, abusó de los tiros largos y no pudo contener el buen inicio de su rival. Joaquín Pascual tuvo un buen ingreso en el visitante, lastimó con sus rompimientos, Nicolás Andreoli anotó un triple y el equipo de Villa Biarritz, que comenzó a dominar los tiempos del partido, puso un parcial de 7-0 gracias al que se fue a solo tres de su rival de cara al primer descanso del juego.

Biguá cambió el partido en el inicio del segundo cuarto. El Pato defendió en todo el campo, jugó desde bloqueos directos, tuvo buenos minutos de Andreoli en la generación de juego, lastimó a distancia, cargó el rebote ofensivo, encontró gol en las manos de Ramiro Arrillaga y puso un parcial de 13-5 gracias al que pasó por cinco. Malvín se apuró innecesariamente, forzó sus ofensivas, abusó de los tiros largos y se quedó sin gol. El Playero alternó momentos de defensa en zona con momentos de defensa individual, volvió a correr la cancha, tuvo buenos minutos tanto de Rivas como de Rodrigo Coelho y se puso a uno de su rival. Andreoli volvió a asumir en la ofensiva de su equipo, el Pato anotó puntos a distancia y sacó la máxima de seis (33-27) sobre el cierre del primer tiempo. Un doble de Capalbo le permitió al local irse a cuatro de su rival al descanso largo.

Biguá defendió en todo el campo, trabajó bien las ayudas del lado contrario, cambió de hombre en la defensa de los bloqueos directos cada vez que lo necesitó, corrió la cancha y, con Andreoli como líder ofensivo, puso un parcial de 7-2 tras el que pasó por nueve. Malvín pasó a defender en zona 2-3, robó pelotas en primera línea, corrió al ritmo de Capalbo y Rivas, jugó desde rompimientos y descargas, anotó puntos a distancia y puso un parcial de 13-0 con el que pasó por cuatro. El visitante se quedó sin ideas ante la zona, sufrió la intensidad de la primera línea defensiva de su rival y sufrió algunos minutos sin anotar. El Pato defendió su rebote ante un Malvín que abusó de los tiros largos, se reencontró con el gol a partir de situaciones de contraataque, cerró mejor el período y se fue a solo dos de su rival al último descanso (46-44).

El último cuarto fue de lo peor del partido. Malvín presionó en todo el campo, lastimó a distancia y abrió cinco de renta, pero el Pato pasó a defender en zona 1-2-2, corrió desde la defensa de su rebote y puso un rápido 5-0 gracias al que empató el partido en 51 a 4’30” del final del juego. Ambos equipos se apuraron, forzaron sus ofensivas y tanto las pérdidas como los tiros errados se hicieron frecuentes en el cierre del partido. Malvín mantuvo su presión en todo el campo, encontró un triple en las manos de Capalbo y un libre de Coelho que le permitió tomar cuatro de renta a dos minutos del final. El Playero se equivocó en ataque, pero mantuvo un buen trabajo en defensa, trabajó bien las ayudas del lado contrario, fue muy intenso y se mantuvo arriba en el marcador. El Pato se quedó sin ideas, sufrió la salida (por cometer su quinta falta personal) de Andreoli y vio como su rival amplió seis de renta como para quedarse con el punto.

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