SE LO LLEVÓ AL FINAL

Trouville derrotó a Unión Atlética en juveniles con un ajustado 67-66. El equipo de Pocitos fue perdiendo durante, prácticamente, todo el partido, pero, de la mano de Manuel Mayora, revirtió el trámite sobre el final como para quedarse con el punto. El Azulgrana tuvo todo para ganar el juego, pero no lo supo cerrar.

El partido comenzó mejor para Unión Atlética. El equipo Azulgrana planteó una defensa en zona 2-3, corrió la cancha desde la defensa de su rebote, generó desde rompimientos y descargas, jugó al ritmo que impuso Nicolás Scarabino y puso un 11-3 en los primeros 3’30” de partido. Tras algunos minutos en los que abusó del tiro exterior, Trouville reaccionó. El equipo Rojo generó desde rompimientos y descargas, lastimó con el juego por línea de fondo, tuvo buenos minutos de Juan Ciociano y puso un parcial de 12-4 gracias al que empató el juego en 15 a tres minutos del final del primer cuarto. El cierre de ese primer chico fue parejo. Unión mantuvo la defensa zonal, jugó desde bloqueos directos para Scarabino y anotó, pero el equipo que ofició de local en cancha de San Telmo se mantuvo en juego gracias a los tiros largos que embocó y, tras dos triples de Manuel Mayora, pasó por tres (23-20) de cara al primer descanso del juego.

Unión mantuvo la defensa zonal, corrió la cancha tanto desde robos en primera línea como desde la defensa de su rebote y, de la mano de Scarabino, puso un parcial de 10-0 con el que pasó por tres en el inicio del segundo chico. Dos triples consecutivos le permitieron al equipo dirigido por Pablo Morales poner un 8-2 y ponerse a uno, pero rápidamente el Azulgrana recuperó ventajas. El visitante ajustó un poco la zona 2-3 con el final de contestar mejor los lanzamientos de su rival, contraatacó con efectividad, jugó desde cortinas directas cuando atacó contra defensa plantada, recuperó seis de renta y el liderazgo del trámite al punto de que logró irse seis arriba al descanso largo.

El tercer cuarto fue de los peores momentos del juego. Ambos equipos se apuraron, forzaron mucho sus ofensivas, pensaron poco e hicieron que el nivel de juego cayera. Con un triple de Scarabino, Unión abrió nueve (44-35) en el inicio del tercer chico y luego logró mantenerse arriba en el marcador. El equipo Azulgrana mantuvo su defensa zonal, cargó bien el rebote ofensivo y administró diferencias por momentos. Mayora tomó a Scarabino en defensa y logró contener un poco la principal vía de generación de juego, y por momentos de gol, de su rival. Además, el base del Rojo asumió en ataque, generó juego, anotó puntos consecutivos y lideró una reacción que le permitió al local ponerse a uno de cara al último cuarto.

El arranque del último cuarto fue muy parejo. Ambos equipos encontraron puntos de contraataque desde sus defensas (Unión en zona y Trouville en hombre persiguiendo en la defensa de todas las cortinas y cambiando de hombre cada vez que lo necesitó), y el score se igualó en 56 a los 2’30” del período. El equipo dirigido por Martín Sedes concretó una serie de buenas defensas consecutivas, corrió la cancha desde la defensa de su rebote, jugó al ritmo de Scarabino y puso un 6-0 con el que abrió seis de renta. El Rojo anotó dos libres, recuperó un balón, encontró un triple en las manos de Mayora y puso un parcial rápido de 5-0 gracias al que se puso a uno a cuatro minutos del final. Un triple de Diego de Araujo, la defensa de su rebote ante un Trouville que abusó del tiro exterior y algunos libres anotados le permitieron a Unión tomar aire y recuperar cinco de renta a dos minutos del final, pese a desaprovechar algunas ofensivas. El Azulgrana perdió dos pelotas consecutivas y Trouville, con un doble de corrida de Nicolás Calone y un triple de Mayora, empató el juego a un minuto del final. El visitante erró su siguiente ofensiva, pero el Rojo también falló y la pelota quedó en manos del visitante a 30” del final con el partido empatado. Scarabino asumió, consumió segundos, atacó el aro, pero terminó fallando y en el contraataque fue cortado Mayora con 1”5”’ por jugar. El base del Rojo puso el primero, erró el segundo y el partido finalizó con triunfo del local.

Un duelo personal

Un párrafo aparte merece el duelo entre Manuel Mayora y Nicolás Scarabino. Los bases pertenecientes a la generación ’98 fueron las figuras de sus respectivos equipos y realmente jugaron un muy buen encuentro. El jugador Azulgrana es muy intenso, tiene una muy buena lectura de juego, rompe con mucha facilidad hacia el aro, es un muy buen pasador y juega los bloqueos directos de forma brillante. Cuando termine de mejorar su tiro de tres puntos, lo ha pulido pero tiene que seguir haciéndolo, va a ser un jugador muy difícil de defender en el juego de pick and roll. Por su parte, el base del Rojo está en un muy buen nivel desde el punto de vista físico y eso lo ayuda mucho en su tarea como defensor, que es una de sus virtudes. En ataque es un jugador que, cuando confía en su potencial, tiene gol y es que ha mejorado mucho su tiro de tres puntos. Es buen pasador y tiene la lectura de juego que tiene que tener un base. En la medida que vaya teniendo minutos en mayores (más allá de El Metro que acaba de jugar) y vaya confiando en su juego, va a mostrar grandes cosas.

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