LO QUEBRÓ DESDE SU ZONA

Malvín derrotó a Biguá en cadetes con un contundente 86-55. El equipo Playero dominó el encuentro prácticamente desde el comienzo, pero recién pudo sacar diferencias definitorias en el tercer cuarto a partir de una defensa en zona 2-3 que le dio mucho resultado. El Pato careció de reacción y perdió por una diferencia importante.

El arranque del juego fue todo de Malvín. El equipo Playero defendió con mucha intensidad desde el primer minuto de juego, trabajó bien las ayudas del lado contrario, cambió de hombre en la defensa de los bloqueos directos desde los que intentó generar su rival, corrió la cancha, jugó desde rompimientos y descargas, anotó puntos a distancia, tuvo buenos minutos tanto de Diego Cabilón como de Rodrigo Coelho y, pese a apurarse por momentos, puso un parcial de 15-3 en los primeros 6’30” de partido. Con el ingreso de Brian Gutierrez, Biguá encontró gol y el partido cambió. El Pato lastimó con rompimientos hacia el aro, lastimó a distancia y puso un 12-5 con el que se colocó a cinco (20-15) de cara al primer descanso del juego. En la medida que el local anotó, Malvín dejó de correr la cancha, forzó mucho sus ofensivas contra defensa plantada y se quedó sin gol.

Biguá mantuvo su buen trabajo defensivo, protegió su rebote, obligó a su rival a jugar en el 5 vs 5, jugó al ritmo de Gutierrez y se puso a uno (21-20) en el inicio del segundo período. Al ritmo de Lucas Capalbo, Malvín volvió a abrir diferencias. El base Playero rompió con mucha facilidad y no solo anotó sino que, además, generó juego para un equipo que puso un 10-2 y recuperó nueve de renta. Biguá probó con minutos de defensa en zona 1-2-2, pero no pudo frenar la ofensiva de un equipo que se nutrió de los rompimientos y descargas cortas para anotar. El local volvió a defender en hombre con ayudas, corrió desde la defensa de su rebote, ante un Malvín que volvió a apurarse por momentos, y con buenos minutos de Gutierrez puso un 7-0 con el que se puso a 2 (29-31). Igualmente, el visitante generó desde bloqueos directos, volvió a contraatacar desde robos en primera línea, recuperó seis de renta y se fue cinco arriba al descanso largo.

En el tercer cuarto se quebró el partido. Malvín propuso una defensa en zona 2-3, corrió desde ella, puso un parcial de 25-11 en el período, ingresó al último chico con 19 de renta y sentenció el juego. El Pato careció de ideas ante la zona, forzó mucho sus ofensivas, abusó del tiro exterior, no pudo correr en ningún momento y se quedó sin gol. El Playero se nutrió de su defensa para contraatacar y de la mano de Coelho y Capalbo no hizo más que ampliar diferencias.

El último chico solo estuvo para que el visitante ampliara diferencias y confirmara su triunfo.

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