UNA VISIÓN EXTRANJERA

Lejos de quedarnos solo en la crítica, desde yojuego intentaremos proponer algunas ideas para las áreas de mejora que tiene el básquetbol de formación uruguayo. Por este motivo, semana a semana subiremos columnas proponiendo cosas con las que se podrías mejorar. Hoy, el recuerdo de una acción cuya imitación podría ser positiva.

Sobre comienzos del corriente siglo XXI, Mario de Sisti, entrenador italiano con pasaje por importantes clubes de su país de origen e incluso por las selecciones formativas de Italia, visitó Uruguay para brindar otra visión del básquetbol. Financiado por el Comité Olímpico Uruguayo, y elegido dentro de una lista de entrenadores que tenía el Comité Olímpico Internacional como propulsores del desarrollo del deporte, el entrenador llegó a tierras uruguayas para trabajar.

De Sisti dio su visión de las cosas, una visión distinta a la que se tenía en ese momento en Uruguay por tratarse de un hombre que venía de otra realidad, y ayudó a reestructurar muchas cosas, principalmente, en el básquetbol de formación uruguayo. El entrenador trabajó mucho con Fernando Cabrera en los procesos de selecciones formativas durante el mes, aproximadamente, que estuvo en el país, pero también colaboró en otros aspectos organizativos y de juego que también hacen a las formativas (forma de disputa de los campeonatos, formas de juego, etc.).

En su momento, De Sisti propuso varias cosas. Algunas de ellas se mantienen hasta el día de hoy, otras han caducado, otras nunca llegaron a implantarse, pero lo importante es que se pusieron arriba de la mesa y se trabajó desde el punto de vista de un hombre con mucha experiencia, con mucho conocimiento y que vino totalmente desde afuera del medio.

Este puede ser un camino que nos ayude a mejorar si lo recorremos nuevamente. Es difícil saber quién es el más indicado, quizás no sea uno solo, pero siempre el tener una visión de alguien que está por fuera del medio, que no está “contaminado” en ningún aspecto por él, es positivo y más aún si se trata de alguien con los conocimientos como para liderar un proyecto o por lo menos como para proponer modificaciones con fundamento y que busquen mejorar el básquetbol de formación.

No hay que ir tan lejos

Para encontrar a este posible entrenador no es necesario cruzar el Océano Atlántico y llegar a Europa sino que también se puede considerar un entrenador americano e incluso puede perfectamente ser un argentino. Los entrenadores argentinos de cierto nivel tienen ganado el respeto de los uruguayos, tienen los conocimientos como para encabezar el proyecto y tienen alguna idea de la realidad de nuestro básquetbol y de nuestro país que le podrían ayudar a la hora de cumplir esta tarea (evidentemente es difícil encontrar a alguien que sepa lo que es el básquetbol de formación uruguayo, pero seguramente este más al tanto de nuestro deporte naranja que alguien de otra nacionalidad).

Hay que escucharlo

En el caso que se diera y que efectivamente alguien llegará a Uruguay para analizar nuestra realidad y para proponer áreas de mejora y formas de trabajar sobre ellas, ese alguien deberá ser escuchado y “obedecido” por la Federación Uruguaya de Básquetbol (FUBB). De nada sirve traer a una persona, por más competente que sea, y solo respetarle la mitad o menos de sus propuestas. Generalmente los proyectos llegan con varias propuestas y hay que respetarlas, siempre y cuando sean viables para el medio, para que el proyecto pueda tener un relativo éxito.

Este entrenador, que puede tener un cargo en el básquetbol uruguayo como no, deberá marcar un camino a seguir que, si convence a la FUBB, deberá ser seguido por todos como para alcanzar los objetivos con la mayor rapidez posible. Luego el tiempo dirá si efectivamente ese era el camino, pero lo importante es alinearse detrás de un proyecto y trabajar todos por él.

No es una cuestión de nivel

La propuesta de un entrenador extranjero no es por una cuestión de nivel de conocimientos ni mucho menos. Uruguay tiene excelentes entrenadores, con muy buenas ideas y que están capacitados para hacer este trabajo, pero hay dos motivos por los cuales un entrenador extranjero puede tener más éxito que un uruguayo al proponer cosas:

La primera es la visión desde afuera de la situación. El no estar contaminado en ningún sentido por el medio, el poder analizar todo de manera objetiva y conociendo la realidad de, por lo menos, otro país colaboraría con el mejor desarrollo de las ideas que este entrenador pueda elaborar.

Más allá de eso, la propuesta de traer un extranjero es buscando facilitar el convencimiento sobre los entrenadores del medio. Realmente el ambiente de los entrenadores uruguayos no es fácil; existen celos, egocentrismo, broncas, entre otros sentimientos, que hacen difícil para mucho proponer cosas. Frases como: “si lo propuso este es por qué está buscando otra cosa…” o “quién es este para decirme como trabajar…”, entre otras, se escuchan ante cada propuesta y llevan a que las propuestas se analicen más en base a su emisor que a su contenido. Un entrenador extranjero, con determinado prestigio, eliminaría estas situaciones porque además no existirían dudas sobre una supuesta segunda intención de su parte.

En todas situaciones siempre es bueno que alguien, desde afuera, analice y aporte soluciones, en este caso debe ser la FUBB la que impulse la existencia de ese alguien y que respalde sus propuestas en busca de mejorar el básquetbol formativo del país.

Un comentario de “UNA VISIÓN EXTRANJERA

  1. Comparto la inquietud de un técnico extranjero para el basket de formativas, tal vez tendría que ser un equipo técnico que trabaje en un proyecto a mediano plazo que ataque desde la faz organizativa tanto como la faz técnica táctica y fisica. OJALA SEA POSIBLE PERO ME PARECE DIFÍCIL QUE EL CHANCHO CHIFLE!!!!!!!!

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