MÁS Y MEJORES PARTIDOS

Lejos de quedarnos solo en la crítica, desde yojuego intentaremos proponer algunas ideas para las áreas de mejora que tiene el básquetbol de formación uruguayo. Por este motivo, semana a semana subiremos columnas proponiendo cosas con las que se podrías mejorar. Hoy, algo necesario para los jugadores de las categorías más grandes, aumentar la cantidad de partidos por año.

El torneo de formativas organizado por la Federación Uruguaya de Básquetbol tiene como virtudes el desarrollarse desde comienzos de marzo hasta comienzos de diciembre y el tener más de 150 partidos diferentes por fin de semana, pero presenta pocos partidos al año para cada plantel que lo protagoniza. Entre la primera fase (11 partidos), la fase de series (14 juegos) y los playoff (10 partidos de promedio), los chicos que juegan en una categoría solo juegan alrededor de 35 partidos por temporada y ese número no es positivo.

Si bien ha sido muy difícil lograr que se respete el calendario, que no queden partidos pendientes y que se jueguen efectivamente todos los partidos del campeonato, como ocurre actualmente, se deben generar una mayor cantidad de partidos para los jugadores por torneo. Los chicos que tienen la oportunidad de jugar en más de una categoría, juegan más encuentros, pero igualmente los minutos que tienen en la categoría superior no siempre son muchos ni de la calidad que el chico necesita para crecer.

Torneos cortos

Una solución para esta situación, que en realidad estaba en la propuesta original de este formato de competencia, es organizar pequeños torneos amistosos por categorías. Por ejemplo, los fines de semana de vacaciones (o uno por cada una de las tres instancias de este tipo que tiene el año calendario) se pueden jugar cuadrangulares por categoría y por serie (por ejemplo: los cuatro mejores equipos de cadetes de Serie 1 por un lado, los otros cuatro por otro, los cuatro mejores de Serie 2 juegan su torneo, los otros cuatro disputan otro campeonato y así sucesivamente con todas las series y todas las categorías). Esto no solo aumentaría la cantidad de partidos que cada plantel tiene por año, sino que además  aumentaría la cantidad de partidos competitivos que tiene cada equipo por temporada (uno de los pocos defectos de este formato de competencia).

Para jugar este tipo de campeonatos algunos clubes presentan como traba el hecho de que hay chicos que viajan al exterior o al interior en vacaciones y no pueden participar de estos campeonatos. Lejos de tomarse como un problema, esto debe tomarse como una oportunidad para darle actividad a los chicos que durante la temporada no tienen muchos minutos, pero que ante la ausencia de sus compañeros podrán ganar protagonismo.

Soluciones laterales

Una manera de darle actividad a los principales proyectos del básquetbol de formación del país es generar otras competencias a lo largo del año en las que ellos, con mayor o menor participación, puedan jugar. Una de ellas, sin lugar a dudas, es un campeonato sub 23 serio, bien organizado y que tenga actividad durante un período interesante del año calendario. En él, no solo jugarían los sub 23 “natos” sino que, además, tendrían actividad los juveniles y cadetes más destacados además de algún infantil con proyección.

Otro lugar en el que esos proyectos podrán encontrar más partidos es en un campeonato de selecciones departamentales. Los españoles y los argentinos, probablemente entre otros, le dan partidos a sus jugadores con competencia de diferentes “niveles” y es que los chicos comienzan con la competencia local, luego tienen la competencia provincial y después tienen la competencia nacional. Evidentemente esto no garantiza mayor cantidad de partidos para todos los jugadores, pero si lo hace para los proyectos que tiene el país en cada generación.

Para poner un ejemplo, el jugado Juan Ignacio Marcos, que participó del Sudamericano U17 con Argentina, en 2016 jugó cerca de 115 partidos (sin contar los que disputó con la selección nacional). Entre torneo local, torneo provincial, campeonato nacional, Liga de Desarrollo y el primer equipo de la institución en la que está (estos últimos fueron los menos), el base argentino llegó a un número que no alcanza ninguno de los jugadores uruguayos que viajó a Lima. Probablemente el chico del plantel dirigido por Leonardo Zylbersztein que tuvo más partidos en 2016 fue Santiago Vescovi (los demás eran cadetes primer año y la mayoría ni siquiera jugaba en juveniles, mientras que el escolta por ser infantil segundo año tuvo mucha participación en cadetes) que, en el mejor de los casos, jugó cerca de 70 juegos.

Evidentemente en este aspecto estamos fallando y debemos encontrar la manera de solucionarlo entre todos. Hay que romper con ese mito de que los jugadores no pueden jugar dos partidos dos días seguidos (increíblemente es algo que ha surgido en más de una asamblea de clubes de formativas) y generar más partidos por temporada. Incluso, el jugar campeonatos cortos en pocos días va a llevar a que los entrenadores tengan que rotar más sus planteles, alarguen estos y realmente se preocupen por trabajar para mejorar a todos los jugadores.

Un comentario de “MÁS Y MEJORES PARTIDOS

  1. Exelente…Ojala les den bola muchachos.

    “Para jugar este tipo de campeonatos algunos clubes presentan como traba el hecho de que hay chicos que viajan al exterior o al interior en vacaciones y no pueden participar de estos campeonatos. Lejos de tomarse como un problema, esto debe tomarse como una oportunidad para darle actividad a los chicos que durante la temporada no tienen muchos minutos, pero que ante la ausencia de sus compañeros podrán ganar protagonismo.”

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