DEBIÓ GANAR MÁS CÓMODO

Biguá derrotó a Malvín en cifras de 84-79. El equipo de Villa Biarritz dominó el juego desde el comienzo, sacó 24 de máxima tanto en el segundo como en el tercer cuarto, pero sufrió una reacción de su rival que se puso en partido en el cierre del juego y que puso en peligro el triunfo del equipo visitante.

El partido comenzó mejor para Biguá. El equipo visitante presionó en todo el campo, robó  pelotas en primera línea, corrió la cancha con efectividad, jugó desde rompimientos y descargas, encontró dos triples y puso un 8-2 en los primeros minutos del juego. Malvín jugó con cuatro abiertos y un interior, buscó cargar adentro con Marcelo Rosas y, pese a no generar unidades en los posteos del oriundo de Verdirrojo, encontró en las manos de Joaquín Rodríguez los puntos necesarios como para poner un 5-1 y colocarse a dos de su rival. De ahí en más, el período fue todo de Biguá. El “pato” continuó corriendo la cancha dentro de un partido que se entreveró y abrió diferencias. Santiago Corbo fue la principal vía de gol de un equipo que, pese a errar muchos libres, perder pelotas y pensar poco en ataque, defendió bien y puso un 10-0 gracias al que terminó el cuarto 19-7 arriba.

El comienzo del segundo cuarto fue más de lo mismo. Biguá dominó el trámite en base a su trabajo defensivo. El “pato” presionó con mucha intensidad, contuvo bien los intentos de rompimiento del rival, protegió su rebote, robó pelotas en primera línea y a partir de eso generó situaciones de contraataque. Las veces que Malvín pudo salir bien de la presión encontró puntos fáciles, pero no fueron demasiadas y el “playero” sufrió un parcial de 21-9 en los primeros seis minutos del segundo chico gracias al que el visitante sacó 24 de máxima (40-16). Fabián Refresquines, Juan Ortíz y Corbo fueron los líderes ofensivos de Biguá en uno de sus mejores momentos ofensivos. Malvín aprovechó algunos apuros de su rival en el cierre del primer tiempo, corrió la cancha desde pérdidas del “pato” y puso un 10-5 gracias al que se fue al descanso largo a solo 19 de su rival.

La reacción continuó en el inicio del segundo tiempo. Malvín estiró una presión en todo el campo con atrapes, corrió desde robos en primera línea y, pese a no explotar todas las situaciones de contraataque que se generó, puso un parcial de 7-0 con el que se colocó a 12 a los 2’30” del cuarto. Tras un minuto de tiempo solicitado por Alejandro Gava el partido cambió. Biguá fue más ordenado, salió bien de la presión, jugó desde bloqueos directos, lastimó con un juego de permanentes rompimientos y descargas, volvió a correr desde su defensa, tuvo a Ortíz y Corbo como líderes ofensivos y puso un parcial de 18-6 gracias al que recuperó 24 de renta para después terminar el cuarto 22 arriba de su rival. Malvín sufrió la defensa rival, no pudo correr y se quedó sin gol.

Malvín intentó reaccionar en el comienzo del último cuarto, presionó en todo el campo, pero Biguá encontró puntos fáciles tras buenas salidas contra presión e ingresó 20 arriba (70-50) a los últimos ocho minutos de juego. Juan Olave y Mateo Santos se pusieron el equipo al hombro y lideraron la última reacción de Malvín. El “playero” presionó en todo el campo, lastimó con puntos de corrida, anotó a distancia y se aprovechó del apuro que pareció tener su rival, y que lo llevó tanto a perder pelotas como a errar demasiado, para poner un 20-5 y colocarse a cinco a 2’30” del final. Dos libres de Corbo y un doble largo de Facundo VIllalba le dieron aire a un Biguá que puso un 4-0, sacó nueve y liquidó el partido.

 

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