TRIUNFÓ CON COMODIDAD

El pasado domingo, Unión Atlética derrotó a Aguada en juveniles con un holgado 70-49. El equipo Azulgrana quebró el juego en el segundo cuarto y, a partir de allí, dominó el trámite. Los dirigidos por Martín Sedes aguantaron las diferentes reacciones que intentó el rival y se quedaron con un punto más para la tabla de posiciones.

El primer cuarto fue muy parejo. Unión Atlética defendió en todo el campo con mucha intensidad, jugó desde rompimientos y descargas, lastimó desde bloqueos directos para Nicolás Scarabino, buscó anotar tras descargas cortas, pero forzó mucho sus ataques por momentos, no pudo correr la cancha y careció de gol. Aguada, pese a abusar del tiro exterior, se mantuvo en jugo en base a puntos de contraataque, lo hecho por Ignacio Castro, la generación de juego desde el pick central y una defensa estirada en todo el campo. Así pasaron los primeros 10 minutos de juego y al primer descanso del juego el local se fue 15-13 arriba en el marcador.

Unión comenzó a correr y, gracias a los puntos de contraataque, puso un 14-5 con el que abrió nueve en el inicio del segundo cuarto. El equipo “Azulgrana” complicó con la presión en todo el campo, a la que le agregó atrapes en media cancha cada vez que pudo, corrió con efectividad, jugó desde bloqueos directos ante defensa plantada, lastimó con descargas cortas y quebró el juego. Aguada careció de ideas, abusó de los tiros largos, forzó mucho sus ataques, no pudo correr, sufrió ante la defensa rival y vio como el local se alejó en el tanteador. El Aguatero volvió a encontrar gol en las manos de Castro e intentó reaccionar, pero con Diego de Araújo y Federico Ambrosoni como líeres ofensivos Unión se mantuvo arriba en el marcador, sacó 12 de máxima y se fue 11 arriba al descanso largo.

Aguada aprovechó un arranque impreciso de segundo tiempo de su rival, en el que perdió varias pelotas, para correr la cancha y poner un rápido 8-4 con el que se puso a siete. Unión mejoró su trabajo defensivo (contuvo bien la primera línea, tuvo un buen trabajo de ayudas del lado contrario, cambió de hombre cada vez que necesitó hacerlo para defender los bloqueos desde los que buscó generar su rival y robó varios pelotas), contraatacó con efectividad, cargó el rebote ofensivo y, con buenos minutos de De Araújo, puso un 8-0 con el que abrió la máxima de 15. El visitante pasó a defender en zona 2-3, corrió la cancha, encontró un triple en las manos del cadete Agustín Ramírez y puso un 7-0 con el que se colocó a ocho (48-40).

El equipo dirigido por Martín Sedes trabajó bien la salida contra la presión que le propuso su rival, a partir de ella encontró puntos rápidos, lastimó a distancia, puso un 13-4 en los primeros cinco minutos del último cuarto, abrió 17 de renta y liquidó el partido.

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