BALANCE NUMÉRICO

Uruguay jugó cinco partidos por el Sudamericano U17 femenino y, más allá de no haber conseguido triunfos, estos dejan estadísticas a analizar. El equipo dirigido por Alejandro Álvarez tuvo un torneo regular, con intenciones de juego que invitan a continuar con el proceso de cara al futuro.

Uruguay promedió 50.8 puntos anotados, 40.4 rebotes (11.4 ofensivos), 7.4 asistencias, 9-2 robos y 23.2 pérdidas. Aldana Gayoso fue la goleadora del equipo, también del torneo, con 20-6 puntos por juego y fue secundada por Florencia Niski (8.4) y Camila Panetta (6.8). En rebotes la mejor “Celeste” fue María Rivera con 6.8 de promedia y también se destacaron Emilia Larre Borges (6-6) y Gayoso (4.6). Por su parte, las mejores asistidoras del equipo fueron Niski y Ailen Sosa con 1.6 por juego.

Más allá de los números y los resultados, que distan de ser positivos salvo alguna situación como la de Gayoso, lo que hay que destacar es las formas en las que se dieron las cosas. Uruguay jugó todo el torneo a lo que quiso proponer y siempre perdió jugando a lo que quería jugar. Como se dice popularmente, eligió como perder y mantuvo la frente en alto a lo largo del campeonato.

El equipo dirigido por Alejandro Álvarez jugó con mucha intensidad, presionó en todo el campo por momentos, jugó desde rompimientos y descargas, jugó con cuatro abiertas y una interna, buscó jugar rápido, jugó a lo que el entrenador cree que debe ser el futuro del básquetbol femenino para prosperar. Este es un proyecto que recién comienza y hay que dejarlo trabajar. El “Gallego” tiene ideas claras que, de a poco, va implantando en los diferentes equipos que dirige y tiene la mira puesta en el Sudamericano U17 de 2019 (con la generación 2002). Allí podrían empezar a verse los resultados y a partir de ellos se podrá trabajar de otra manera para un futuro para el que hay material.

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