LA HISTORIA SE REPITE

Biguá derrotó a Trouville en cifras de 79-68 y se coronó como campeón de la Copa de Oro de juveniles de la Serie 1. El equipo de Villa Biarritz dominó el partido desde el comienzo y se quedó con el título en condición de visitante. La generación ’97 de Biguá cerró su pasaje por formativas habiendo sido campeón los siete años.

Tras un comienzo de partido parejo, en el que Biguá cargó la pintura y Trouville se mantuvo en partido con un duro trabajo defensivo y puntos de contraataque, el “Pato” de Villa Biarritz abrió diferencias. El equipo dirigido por Juan Jose Rovira lastimó a distancia, ante el trabajo de ayudas del lado contrario del rival, y cerró el primer cuarto seis arriba (10-16).

Bigua fue paciente en ofensiva, buscó cargar la pintura, intentó lastimar con situaciones de alto-bajo, pero sufrió el trabajo defensivo del rival y, con los bajos porcentajes de acierto que tuvo en sus tiros largos, no logró abrir diferencias importantes. Igualmente, el “Pato” defendió duro, le aplicó una marca espejo tanto a Santiago Massa como a Manuel Mayora, cambió de hombre en los bloqueos en los que necesitó hacerlo, trabajó bien las ayudas del lado contrario, cargño el rebote ofensico y sacó 11 (25-14) a 4’30” del final del primer tiempo. Trouville corrió desde la defensa de su rebote, anotó a distancia, encontró cinco puntos consecutivos de Massa y puso un 7-2 con el que se puso a seis. Un doble de Martín Rojas le permitió a los visitantes irse ocho arriba al descanso largo.

Trouville fue intenso en defensa, defendió por detrás los bloqueos directos desde los que intentó generar su rival, corrió desde la defensa de su rebote, ante un Biguá que volvió a abusar del tiro exterior, y puso un 5-1 con el que se puso a cuatro. El resto del tercer cuarto fue todo de Biguá. El “Pato” cargó el rebote ofensivo, lastimó con Mauricio Arregui en las cercanías del aro, anotó cuatro triples y puso un parcial de 20-8 para sacar 16 a un minuto del final del tercer cuarto. Un doble de corrida le permitió al “Rojo” ponerse a 14 de cara al descanso largo.

El equipo dirigido por Augusto Pons presionó en todo el campo, corrió desde robos en primera línea, lastimó a distancia y puso un rápido 5-0 con el que se colocó a nueve. Dos triples de Ignacio Auyuanet le dieron tranquilidad a un Biguá que sacó 12 a 7’30” del final del partido. Trouville fue vertical, lastimó con puntos tras descargas cortas, cargó el rebote ofensivo y se puso a siete a 4’30” del cierre. Con 4/5 en libres en un momento importante, tras un juego que tuvo muy bajos porcentajes de acierto en lanzamientos personales, Bigua recuperó 11, pero el local tuvo la última reacción. Los de Pocitos estiraron una presión con atrapes, lastimaron con Massa y se volvieron a colocar a siete. Un doble de Facundo Grolla y un libre de Joaquín Jones le dieron nueve de renta a un minuto del final a un Biguá que festejó un título más.

Deja un comentario