“Fue una experiencia muy buena”

Diego Premazzi dialogó con el programa radial Formativas del Básquetbol hace algunas semanas. El jugador perteneciente a la generación 97 se refirió a lo que fue su experiencia defendiendo al Saint Quirze en España y lo que está siendo su regreso al medio local. Además, habló sobre su futuro en el corto plazo.

Diego Premazzi

Consultado sobre cómo vivió la experiencia en el “viejo continente”, Premazzi declaró: “Fue una experiencia muy buena tanto a nivel personal como a nivel deportivo. Empezar a jugar contra hombres, contra gente de 25 o 27 años o incluso más grande, y tener minutos de calidad en un buen torneo fue algo muy positivo para mí”.

El jugador se fue ganando los minutos con el correr de los partidos y tuvo que sufrir un período de adaptación: “Me costó un poco ponerme en ritmo. El equipo al que fui jugaba a un ritmo muy rápido, jugaban a dos o tres pases y tirar, y en seguida a defender. Me costó agarrar ese ritmo y ponerme físicamente en condiciones. También me costó entender el idioma, porque ellos entre ellos hablaban en catalán”. En esa adaptación tuvo mucho que ver su participación en la filial del Saint Quirze: “Tuve más minutos y la participación con ese equipo me dio más confianza, además de ayudarme a jugar con más responsabilidades. Esa confianza me ayudó en mi adaptación al equipo”.

“Era un equipo de jóvenes, para lo que era la competición, que se había armado con todos jugadores nuevos, teníamos dos jugadores que tenían nivel para otras ligas superiores pero que, por un tema personal, se quedaron en Saint Quirze. Fuimos partido a partido, sorprendimos a todos y llegamos a ascender en el tercer puesto”, dijo Premazzi sobre el plantel que integró en la primera división catalana.

El ritmo de juego, fue una de las principales diferencias que notó el alero entre el básquetbol que jugó en España y el que estaba acostumbrado: “Se juega un poco más rápido. Si bien teníamos sistemas, como acá, allá es más llegar y tirar, tomar uno de los primeros tiros que se generen”. Ese ritmo, intensidad, se ve en los partidos pero es productos de los entrenamientos que también son diferentes: “La concentración es uno de los aspectos que cambian. Todos están muy concentrados todo el tiempo y cada ejercicio que proponía era cumplido por todos al máximo”.

Premazzi jugó tanto de alero como de ala-pivot: “Jugaba de tres y de cuatro, dependiendo del equipo con el que íbamos a jugar. Me sentí cómodo. Pude sacar ventajas en las dos posiciones y me sentí bien”. El chico perteneciente a la generación 97 no se conformó con trabajar con el Saint Quirze: “Por la mañana entrenaba con Diego Martínez, y el grupo de trabajo Elite Barcelona. La idea era mejorar a nivel individual y trabaje mucho mi tiro. Creo que, gracias a esos trabajos, logre mejorar mucho el tiro”.

“El nivel era bueno. Cada partido se vivía como una final, nadie quería perder ningún juego”, afirmó el jugador sobre el nivel de juego de la primera división catalana y se animó a compararlo con el de “la Liga de Ascenso, me parece que los equipos que ascendieron allá podrían pelear el ascenso en este campeonato”.

Premazzi ya hace algunas semanas que está en Uruguay y regresó a los entrenamientos en Malvín: “Estuve, más o menos, diez días parado pero no me costó tanto el ponerme en ritmo y volver a entrenar en Malvín”. Las diferencias se notan en el día a día, en los entrenamientos en el club: “En juveniles se nota. Sobre todo la concentración de los entrenamientos, pero supongo que la vamos a ir llevando con el correr de la temporada”.

Por último, el jugador se refirió a su futuro: “Por ahora voy a seguir jugando en juveniles, a la espera de lo que ocurra con el primero de Malvín. Si no estoy en el primero tengo alguna posibilidad de volver a España o de ponerme a entrenar para la Liga de Ascenso que viene”.

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