CONOCIENDO A: FEDERICO MILLER

El alero de Urunday Universitario pertenece a la generación 97 y tanto sus centímetros como sus capacidades le permiten presentarse como uno de los grandes proyectos de su generación. Miller es uno de los integrantes de la selección U23 que fue citada por Marcelo Signorelli para trabajar unas semanas en la cancha de Trouville.

Federico Miller

Foto: Jimena Montgomery

El caso de este jugador es un tanto extraño debido a que “explotó” hace relativamente poco. Prácticamente no tuvo intervención en los procesos de selección de su generación y eso se debió a que en esos momentos (2012-2013) no era uno de los destacados dentro de los nacidos en 1997. En los últimos años creció bastante, mejoró su nivel de juego y actualmente es un chico a tener en cuenta.

Federico Miller presenta un muy buen tiro de tres puntos, es vertical, desequilibra con su juego de frente al aro y debido a sus centímetros colabora con la captura de rebotes. Durante varios partidos en su proceso de formación, que todavía continúa, ha jugado de interno por lo que está capacitado como para explotar una eventual ventaja de centímetros que pueda tener sobre su defensor y también para cambiar de hombre y defender a un cuatro.

Sus principales áreas de mejora están en la velocidad de piernas y el manejo del balón. Tanto para mejorar la efectividad de sus rendimientos como para mejorar su trabajo en la contención del 1X1, Miller tiene que ser más rápido. El crecimiento que ha tenido en los últimos años habla muy bien de su capacidad de trabajo y permite ilusionarse con que continuará mejorando esos aspectos.

En diálogo con yojuego, Miller se describió como “un alero que puede penetrar, puede tirar y defender”. Como sus principales virtudes, el jugador destacó “el tiro de tres puntos y la penetración”, pero dijo que está “mejorando el dribbling” que es una de las cosas que más le cuesta todavía. Su actual entrenador en las formativas de Urunday Universitario, Daniel Ciechanovvechi, se refirió al alero como “un chico con un talento bárbaro y muy trabajador”. Además, dijo que Miller “ama el básquetbol y quiere ser jugador por lo que le dedica muchas horas”.

Pese a trabajar siempre como alero, su altura lo ha llevado a jugar varios partidos de formativas como interno y gracias a ello ha incorporado cosas a su juego. “Sabe jugar de frente, sabe jugar de espaldas, sabe defender interiores, y el defender perimetrales es lo que le cuesta un poco más porque ha crecido muy de golpe y todavía debe trabajar en eso”, declaró Ciechanovvechi con respecto a la versatilidad del juego del alero.

Consultado sobre las principales virtudes de Miller, el entrenador de los cadetes y juveniles de Urunday Universitario expresó: “Es muy intenso y es un buen jugador de equipo. Se entrevera a veces con el dribbling pero el resto de las cosas las hace muy bien, es un jugador muy completo”. Sus defectos los trata de superar con trabajo y eso lo acerca al gran objetivo de llegar: “Se le complica a veces tanto la defensa de perimetrales como el manejo del balón pero nosotros lo vemos trabajar y sabemos que va a llegar”. Justamente para referirse a las áreas en las que trabaja para mejorar, el chico perteneciente a la generación 97 dijo: “Siempre trato de mejorar de todo pero estoy trabajando en el dribbling y la lectura de juego”, y declaró estar “medio lento de piernas”.

Por último, Daniel Ciechanovvechi se refirió a la proyección del jugador: “Depende de él pero tenemos la expectativa de que el año que viene pueda tener alguna oportunidad en el primero y de que pueda seguir con su proyección”.

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