«Tenemos que aceptar que el paciente está en CTI»

Pablo Viera, coordinador de las formativas del Cub Anastasia de Fray Bentos, Río Negro, dialogó con yojuego sobre el proyecto que presentó, junto con un grupo de entrenadores de la región, en la Liga Regional de Soriano para mejorar el trabajo en formativas. El ex jugador habló sobre la actualidad del básquetbol del litoral y se refirió a las diferentes áreas de mejora que se proponen en el proyecto.

Pablo Viera

¿Qué motivó a los entrenadores de formativas de la Liga Regional de Soriano a reunirse?

El principal motivo es que entendemos que el campeonato necesita modificaciones de manera urgente. Luego aprovechamos la clínica de Milan Mandaric y una convocatoria que me hizo Osvaldo García, que es uno de los neutrales de la Liga de acá, para tirar algunas pautas o ideas a desarrollar. En esa instancia se dio una charla a partir de la que nació el proyecto, que no es nada extraño sino que son cosas sencillas pero que nos van a ayudar.

No es nada complejo, la idea es darle cierto orden a todo el campeonato. Aún no ha comenzado el campeonato, no se ha resuelto nada pero tengo una visión bastante optimista de que se salgan algunas cosas que permitan avanzar.

¿Dónde nace la preocupación por la actualidad del básquetbol de formación en esa zona del país?

La idea es ocuparse más que preocuparse por el asunto. Hay cosas que se están haciendo mal y que rompen los ojos, la ausencia de competencia en pre-mini es un ejemplo, es algo que se usa en todos lados y nosotros no lo tenemos. Después tenemos que buscar el crecimiento en todas las áreas, los dirigentes, los entrenadores, los árbitros, y hay que buscarlo por ahí.

El que no esté disociado el torneo de primera división de las formativas es otro de los ejemplos que rompen los ojos. Nuestro torneo no ha iniciado aún porque recién terminó el torneo de primera, entonces, después de que termina ese campeonato se deben dar una o dos semanas para que pidan pase los chicos, se organice el campeonato y se ponga todo en marcha. Después lo que se hace es acelerar los torneos de formativas para que empiece primera y eso no permite crecer. Tenemos que tener calendarios diferentes, propuestas diferentes y, sobre todo, equipos de trabajo diferentes para cada área. Todo debe seguir en el marco de la Liga pero que sean dos grupos diferentes.

¿Qué buscan con la implementación de la competencia en la categoría pre-mini?

Nosotros tenemos un gran inconveniente y es el hecho de que vivimos a la sombra del fútbol. Esta medida y la de que todos los partidos se jueguen un mismo día de la semana, porque hasta ahora veníamos jugando un día por categoría y eso no te permitía casi entrenar, buscan mejorar la competencia con el fútbol. Las trabas que surgieron a estas sugerencias fueron que los sábados y los domingos hay fútbol y «me quedó sin chicos». Eso es una problemática con la que convivimos pero no contemplamos que los chicos se van al fútbol porque en el básquetbol no tienen participación temprana. Los chicos de 8, 9 o 10 años eligen el fútbol porque juegan, porque tienen minutos, tienen su camiseta. Es cierto que vivimos a la sombra del fútbol pero no hacemos nada para mejorarlo. Debemos insertar a estos chicos más temprano, permitirles que tengan la posibilidad de elegir el deporte que quieren practicar.

Tenemos un deporte hermoso, con ventajas sobre el fútbol, porque se juega bajo techo, con un nivel docente superior al de los que trabajan en fútbol, con un entorno más controlado y menos hostil, o sea que tenemos cosas para ofrecer pero si nosotros nos movemos en función de lo que hace el fútbol no vamos a crecer. Tenemos que jugar todos los partidos en un día, a lo mejor los primeros años tengamos menos chicos pero ese es un precio que tenemos que pagar porque esto va a ser algo que, a mediano plazo, nos permitirá mejorar.

El proyecto también marca la competencia con los equipos de otros departamentos del litoral de nuestro país. Esto se buscará con los objetivos de alargar un poco la temporada y de seguirse integrando para mejorar entre todos ¿Verdad?

Pienso que el integrarnos es la única manera de mejorar realmente. Este es un primer proyecto pero la idea es integrar a toda la franja del litoral más adelante y jugar entre Colonia, Río Negro, Soriano, Paysandú, Salto y Artigas. Ahí tenemos una franja de no más de 500 kilómetros que tenemos que aprovechar para desarrollar lo que, hasta ahora, no se ha podido hacer a nivel nacional que es un proyecto de Liga Nacional. Ahora se está jugando una Liga Uruguaya que de nacional no tiene nada. Tendríamos que ordenarnos y trabajar cada uno en su Liga regional como para después fijar ciertos calendarios y juntarnos para desarrollar esto.

Creo que esto ya no es algo discutible, es la única manera de sostener una competencia y, por qué no, ser un ejemplo para el resto del básquetbol. ¿Por qué, en lugar de esperar a que Montevideo nos incluya en algún proyecto o en algún plan de desarrollo, no nos desarrollamos nosotros y luego integramos a Montevideo? Si las cosas no vienen hay que generarlas. Creo que el proyecto es ambicioso pero está lejos de ser una utopía. Si nos organizamos y trabajamos con metas tangibles, esto es viable. Nosotros también tenemos nuestra responsabilidad porque el interior está muy desorganizado. Entonces, debemos organizarnos, generar desarrollo y luego integrar a Montevideo ¿Por qué no?

Nosotros nos necesitamos entre nosotros. Paysandú necesita a Soriano, Salto, Río Negro, para tener más y mejores partidos y nosotros los necesitamos a ellos por lo mismo. No hay otra forma de mejorar. No puede ser que no haya un criterio nacional de trabajo en formativas. Nuestros reglamentos son distintos a los que se utilizan en Montevideo y eso no puede ser así. Nosotros debemos ir a las reuniones de formativas que se hacen en Montevideo porque no somos yugoslavos, estamos a 300 kilómetros. Es incomprensible nuestra actualidad, tenemos que ser organizados, tener un plan y respetarlo.

Pienso que lo que hace falta para todo esto son mejores dirigentes y equipos de trabajo destinados, pura y exclusivamente, al desarrollo. Tendría que haber un grupo de notables, un grupo de entrenadores, que sea votado por los clubes pero que su palabra se respete al pie de la letra. Con esto evitaríamos la chacrita o la mediocridad de cada club de votar si lo favorece esto o lo otro. Así, mirando la chacrita, no sale nada porque no tenemos la generosidad de mirar a largo plazo. Hay cosas que capaz que hoy no me favorecen a mi como club pero que van a ayudar a que el básquetbol de la región crezca y a la larga yo también voy a crecer, pero eso no se ve.

La palabra del entrenador, en general, es poco respetada en el ambiente ¿No?

Si, pero nosotros tampoco nos respetamos entre nosotros. Hay mucha chacrita en todos lados, cada uno busca la suya y en esa busquedad nos chocamos contra la pared. Lo primero que tenemos que hacer es aceptar que el paciente está en CTI porque si seguimos pensando que esto está bárbaro no vamos a mejorar. Lo primero que tiene que hacer un alcohólico para recuperarse es aceptar que está enfermo. Una vez que aceptas que estas mal y que tenés que hacer cosas perdes un poco el miedo a los cambios. El estancamiento es lo peor que hay y hace años que estamos hablando de las mismas cosas sin grandes cambios.

Pensando en la integración y en la cercanía, en cuanto a kilómetros, que existe entre Soriano o Río Negro y Montevideo ¿Es inviable que los equipos de la Liga Regional de Soriano participen de la competencia de Montevideo?

En estas condiciones es inviable. Lo he hablado con gente de mi club y con gente de Montevideo, porque más de una vez lo he pensado y aún no descarto la posibilida, pero si nosotros vamos a competir a Montevideo tenemos que ir 20 veces mientras que algunos equipos viajarían solo una. Tenemos que aceptar la realidad, nosotros tenemos una realidad distinta a la de los equipos de Montevideo y tenemos problemáticas diferentes. Este es un país centralizado y los pibes a los 16 o 17 años se nos van a estudiar a Montevideo. Hay que aceptar que este es un país que está de espaldas al interior y que necesitamos la ayuda de los equipos grandes para integrarnos y mejorar. Los equipos grandes tienen la responsabilidad de ayudar a crecer a los equipos pequeños para crecer entre todos. Entonces, pense una vez la posibilidad de que por cada vez que yo vaya a jugar a Montevideo de visitante vengan tres o cuatro equipos a Fray Bentos y al que le toque, que le toque. Es una manera de ayudar e igualmente voy a estar en desventaja pero estamos buscando integrar. Si hay una verdadera intención de integrar seguro se le encuentra la vuelta. Pero si es: vení si podés y si no no vengas, no va a resultar porque no podemos.

Volviendo sobre el proyecto, ¿qué se busca con la creación de selecciones regionales?

Lo primero que se busca es darle un nivel de exigencia un poco más alto a ciertos grupos de chicos. Yo puse un grupo de 15 o 20 chicos que creo que pueden trabajar bien tanto en vacaciones de invierno como en vacaciones de primavera. Esos chicos tienen otros roles dentro de su club que el que tendrían en la selecicón, entrenarían con chicos con los que no compiten todos los días y esa es la base de la idea.

Más allá de esto de los chicos, también los entrenadores podríamos usar esa semana en la que se entrenará doble horario para incluir entrenadores de Montevideo de los que capacitarse. Es una buena excusa para crecer. Buscaríamos que se entrene en las dos semanas de vacaciones y que a comienzos de diciembre haya un campeonato de selecciones regionales

Además, esto de las selecciones regionales puede impulsar también el apoyo municipal hacia el básquetbol.

Antés de la semana de turismo hubo una reunión entre los dirigentes de los clubes que participan de la Liga en la que se discuti;o el proyecto ¿Terminó siendo más positiva de lo que esperabas la reunión?

Hubo varias reuniones. En una de ellas se habló un poco del tema y salimos medio bajoneados pero en la última reunión, de la que participe yo porque el Presidente estaba con algunos temas personales, me fui con una buena impresión. Por lo menos vi que se quedaron con la intención de escucharnos. Nosotros (los entrenadores) habíamos pedido una instancia para defender nuestro proyecto pero se nos había negado, ahora me saque el gusto de conversar con los dirigentes, darles los motivos del proyecto y también escuchar sus inconvenientes.

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