¿POR QUÉ NO COPIAR?

Una nueva participación de una selección formativa de Argentina en un torneo internacional amistoso nos invita a volver a reflexionar sobre los trabajos de selecciones formativas de nuestro país, nuestra actualidad y algunos puntos de los que no se habla habitualmente en nuestro medio pero que son importantes.

Seleccion U17

Ante la problemática de que las generaciones pares comiencen a competir internacionalmente a los 17 años, hecho que ocurre desde hace dos años debido a las modificaciones que ABASU ha hecho últimamente, Argentina no se quedó de brazos cruzados y no solo trabajó durante el año pasado con la generación que tendría que haber jugado en 2015 un torneo U15 no clasificatorio (la generación 2000) sino que ahora está en una gira por Europa con esa misma generación. Mientras tanto, nosotros (Uruguay) no solo no hemos trabajado aún con esa generación sino que, además, no sabemos quién será nuestro entrenador de las selecciones formativas, ni la forma en la que vamos a trabajar, ni con que generaciones, ni cuánto tiempo, ni con qué objetivos, y podemos seguir agregando “nis”.

Esto, entre otras cosas de las que hemos reflexionado en artículos anteriores, nos llevan a hacernos la pregunta que titula esta noticia ¿Por qué no copiar las cosas que hacen los países “exitosos”? ¿Por qué no adaptar a nuestro medio el modelo que utilizan federaciones cercanas a la nuestra que han logrado llegar al primer nivel mundial y que se han mantenido?

Hay tantas cosas por hacer… Plan altura, captación de talentos, trabajo de técnica individual con los mejores jugadores de cada generación, seguimiento de los principales proyectos del país, giras por el exterior, trabajos anuales, entre otros. Nuestra generación 98, de la mejor de los últimos años, tuvo un mal resultado en un Sudamericano y por eso vio finalizada su actividad de selección hasta que sus jugadores lleguen a la mayor, la generación 00, que tiene varios proyectos interesantes, deberá esperar a tener 17 años para tener su primer experiencia internacional con la presión de saber que si le va mal en ese Sudamericano no tendrá más actividad fuera del país, la generación 99 solo tuvo una salida de nuestro país a competir y así varias, en Uruguay debemos buscar otro tipo de competencias. Así como la generación 97 (reforzada con algunos 96) se fue al Torneo de Iscar, así como la 96 (con algunos 95) se fue a Puerto Rico, así como Argentina hace giras por Europa antes de cada torneo panamericano. Obviamente no lograremos ingresar a torneos de prestigio como los TBF (a los que solo se accede por invitación) pero si a otro tipo de copas o si se podría armar una gira en la que se jueguen amistosos ante selecciones. Siempre hay países dispuestos a recibir, e incluso dispuestos a invitar, es solo un tema de gestión y de voluntad, que parece no haber…

Obviamente hay un tema económico que limita algunas cosas pero ¿Si hay plata para cosas como el Partido de las Estrellas, entre otras tantas cosas, no habrá plata para designar un entrenador encargado del plan altura, o para organizar una gira por el exterior por año con la generación que el entrenador a cargo crea pertinente? La Federación Uruguaya de Basketball está pasando por un buen momento económico, su trabajo a nivel de marketing es bueno y está recaudando, el tema es como invierte esas recaudaciones, como fija prioridades y donde está la formación de jugadores dentro de esas prioridades. La FUBB no se está dando cuenta de que por más entradas que venda, por más televisación que tenga, por más color que le meta a las competencias de mayores, por más show que intente inventar y por más “humo que venda” su fin es el desarrollo del básquetbol en nuestro país y sin jugadores ese básquetbol se cae a pedazos. Hay que dejar de preocuparse, hablar, comentar y empezar a hacer. Este es un buen año, por el hecho de que no tiene tanta competencia internacional a nivel de selecciones formativas, para empezar a HACER y hay que aprovecharlo.

Una simple aclaración para terminar. Para copiar, imitar o adaptar se debe hacer bien, se debe estudiar cómo funciona el modelo a imitar, que partes funcionarían para nuestro país y que hay que modificar para que eso funcione porque no es solo cambiar por cambiar. En el medio se habla de que las selecciones comiencen a trabajar en régimen de concentraciones, pero ¿No habrá que cambiar nada antes de comenzar a trabajar así? No hay que copiar solo lo que me conviene porque me ahorro dos pesos, como dice el dicho: “Para hacerlo, hay que hacerlo bien”.

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