CACHETAZO DE ALEGRÍA

Con un doble sobre la hora de Facundo Grolla, Biguá derrotó a Malvín y se coronó como campeón de juveniles en Serie 1. El equipo de Villa Biarritz había ganado el primer juego de la serie en la calle Legrand y ahora logró el segundo triunfo con un ajustado 74-72 que le permitió quedarse con la copa de la categoría.

Bigua campeon U19

El comienzo del juego favoreció a Malvín. El equipo “Playero” generó juego desde bloqueos directos, propuso un juego de rompimientos y descargas, encontró dos triples y puso un parcial de 9-4 en los primeros minutos del encuentro. Biguá intentó lastimar con situaciones de alto-bajo pero sufrió el buen inicio de un visitante que fue intenso en defensa, trabajó bien las ayudas del lado contrario, jugó rápido en materia ofensiva, tuvo buenos minutos de Emiliano Serres y abrió la primera diferencia del juego. Biguá no demoró en ponerse en partido. Con Martín Couñago liderando la ofensiva de su equipo y anotando puntos importantes, el “Pato” puso un 9-4 con el que igualó en 13 el partido a los cinco minutos del mismo. El equipo de Villa Biarritz fue paciente, movió bien la pelota, generó juego desde la pintura y encontró dos triples con los que empató el tanteador del juego. Serres continuó lastimando la defensa rival y Malvín se volvió a alejar en el tanteador. El jugador de 2.05 cargó bien el rebote ofensivo, lastimó con su juego de espaldas al aro y lideró un 7-3 con el que su equipo sacó cuatro de renta. Pasando a defender en triángulo dos (con las referencias personales de Santiago Pereira y Federico Baltasar) y cargando bien el rebote ofensivo, Biguá cerró mejor el primer cuarto y se fue al primer descanso del juego solo a dos unidades de su rival (18-20).

Corriendo la cancha desde robos en primera línea y cargando el rebote ofensivo, Malvín abrió el segundo cuarto con un rápido parcial de 4-0 que le permitió sacar seis de renta. Generando juego desde bloqueos directos y aprovechando un buen ingreso de Ignacio Auyuanet (anotó cinco puntos consecutivos), Biguá colocó un 6-2 con el que volvió a ponerse en partido. De ahí en más el período fue tan malo como parejo. Malvín defendió bien, continuó defendiendo en toda la cancha y trabajando bien las ayudas del lado contrario pero forzó mucho sus ofensivas, perdió pelotas, tuvo bajos porcentajes, no fue inteligente y dependió demasiado de las corridas de cancha para anotar. Biguá intentó jugar rápido pero se apuró demasiado, perdió pelotas, abusó del tiro exterior pese a no tener los mejores porcentajes de acierto y no logró pasar en el tanteador. En el cierre del cuarto ambos encontraron gol y la paridad se mantuvo. El “Pato” lastimó con el juego de frente al aro de Martín Rojas mientras que el “Playero” jugó desde los rompimientos hacia el aro de Santiago Pereira, encontró puntos a distancia y logró irse al descanso largo uno arriba (36-35).

En el inicio del tercer cuarto Biguá comenzó a adueñarse del liderazgo del tanteador. El “Pato” comenzó a defender en todo el campo de juego, persiguió en los bloqueos desde los que intentó generar su rival, realizó un buen trabajo de ayudas ante los rompimientos de su rival, corrió la cancha, lastimó con el juego de frente al aro de Facundo Grolla, tuvo buenos minutos en la generación de juego de Martín Couñago y puso un 12-6 con el que pasó por cinco a los cinco minutos del tercer cuarto. Malvín no pudo correr ante la efectividad ofensiva de su rival, ya no lastimó con bloqueos directos y dependió demasiado de los puntos que pudiera anotar Timothy Wendel, ya sea tras descargas cortas o rebotes ofensivos, para sumar en el tanteador. Santiago Pereira volvió a asumir en la ofensiva de un Malvín que reaccionó. El base que supo defender a Uruguay en dos Sudamericanos lastimó con sus rompimientos hacia el aro, anotó puntos, descargó de manera efectiva y lideró un 6-1 con el que Malvín igualó el juego en 48. El cierre del tercer chico favoreció a Biguá. El local comenzó a cambiar en los bloqueos directos desde los que intentó generar su rival, lastimó con situaciones de alto-bajo, corrió la cancha y puso un 7-2 con el que logró ingresar 55-50 arriba al último cuarto.

En el inicio del último cuarto Biguá continuó lastimando con situaciones de alto-bajo, encontró cinco puntos de Grolla y puso un 5-2 con el que abrió la máxima de ocho unidades a nueve minutos del final del juego. El partido pareció quebrarse pero Malvín tuvo una nueva reacción. El “Playero” presionó en toda la cancha, encontró un triple en las manos de Pereira, lastimó con los rompimientos hacia el aro de Facundo Bruno y puso un 7-0 con el que se puso solo a un punto de su rival. De ahí en más el partido volvió a hacerse parejo. Biguá cargó bien el rebote ofensivo, encontró puntos en las manos de Couñago tras rompimientos hacia el aro, tuvo buenos minutos de Grolla y se mantuvo arriba en el tanteador ante un Malvín que lastimó con Emiliano Serres de frente al aro, que continuó teniendo buenos minutos tanto de Pereira como de Bruno y que se mantuvo en juego. Un doble con falta incluida convertido por Grolla le permitió a Biguá tomar tres de renta a dos minutos del cierre del juego pero un rápido triple de Facundo Bruno igualó el encuentro. Luego de que ambos equipos desaprovecharan un ataque para adueñarse del liderazgo del tanteador, Joaquín Jones asumió la responsabilidad ofensiva de su equipo, tomó un bloqueo directo y tomó un tiro de tres puntos que fue adentro y que le permitió al “Pato” sacar tres a 36” del final. En la recargar Santiago Pereira tomó el balón y anotó un doble con el que el local se puso a uno. Martín Rojas fue cortado en la siguiente ofensiva de Biguá y con uno de los dos libres que tuvo le dio dos de renta a su equipo cuando al partido le quedaban cerca de 20”. En el ataque de Malvín, Federico Baltasar recibió una falta e igualó el marcador con dos libres a 10” del cierre. Couñago asumió la última del juego y erró el tiro que tomó pero un cachetazo de Facundo Grolla le dio el triunfo y el título a un Biguá que festejó un nuevo campeonato en casa.

En el ganador se destacaron los 20 puntos convertidos por Facundo Grolla y las 13 unidades que anotó Martín Couñago mientras que en Malvín el goleador fue Timothy Wendel con 16 unidades.

Lo curioso de este título es que es el sexto para la generación 97 de Biguá que ganó todos los campeonatos locales que jugó desde pre-infantiles hasta juveniles primer año.

Deja un comentario