“Es una generación que merece prestarle más atención”

Luego de su participación en el Sudamericano U17 con la selección de la generación 98, Luís Pierri dialogó con el semanario Zona Naranja. El entrenador se refirió a lo que fue el torneo, a los resultados finales, al sexto puesto obtenido por sus dirigidos y al futuro de esta buena generación que, sin dudas, merece más trabajos.

Pierri 2

¿Qué balance haces de lo que fue el Sudamericano U17 para Uruguay?

En una primera instancia lo que a uno le nace es decir que nos enfrentamos a una situación un poco cruel. Tal vez nuestro deporte y las características que rodean a determinados campeonatos hacen que sea cruel. Hicimos una preparación muy buena, ya la analizamos con todo el cuerpo técnico. Con la preparación que hicimos estábamos preparado para todo pero por cinco segundos y una pelota en un juego y tres minutos en otro partido parece ser que todo fue un fracaso. La verdad en una primera instancia pensé que era así pero ahora me cuesta un poco más pensar así.

Obviamente estoy golpeado porque teníamos un objetivo que no se cumplió pero creo que los chicos sumaron una importante cantidad de herramientas de trabajo y el conocimiento de cómo enfrentar ciertas situaciones que le servirán mucho para su futuro.

Pese a los resultados, en el cuerpo técnico quedaron conformes con el trabajo realizado en este año ¿Verdad?

Si, lo he dado vuelta para todos lados y no se que le cambiaría. Lo hemos hablado con el cuerpo técnico, lo hable con Javier (Isis) que lo puede ver con otra perspectiva por haber estado afuera, lo he hablado con “Pancho” desde el punto de vista dirigencial, con Guillermo (Mariano), Diego (Rivas), el profe (Gastón Berriel) pero la realidad es que no le veo ningún defecto.

En realidad no veo algo que me lleve a pensar: “Bueno, en esto nos equivocamos y deberíamos haberlo hecho de otra manera”. En otras circunstancias si lo viví y lo he dicho, con alguna generación nos faltaron partidos internacionales antes del torneo, con otra generación nos faltó un poco más de tiempo de trabajo, o cosas así. Uno se replantea cosas y puede pensar que le faltaron cosas pero en esta oportunidad lo hemos analizado todo y seguimos creyendo que la preparación del torneo fue correcta. Además creo que fue una preparación que le dejó muchísima información a los chicos. Logramos dejarle a cada jugador diferentes formas de atacar, diferentes formas de correr la cancha, diferentes formas de defender las situaciones de pick and roll, diferentes presiones zonales, pasamos por todos los recursos habidos y por haber por lo que la preparación me dejó muy satisfecho.

Obviamente si lo pienso hoy lo que cambiaría sería ir a competir dos meses a Europa o hacer alguna gira de quince días pero eso no va a pasar nunca.

¿Qué sensación te dejó el nivel del equipo en el torneo?

Creo que nos enfrentamos a situaciones límites y nos costó afrontarlas. Además, nos encontramos a la famosa zona que no la supimos superar y las estadísticas lo muestran. La realidad es que nos costó afrontar una defensa en zona. De cualquier manera creo que todo termina siendo un poco injusto. Yo tuve una conversación con el entrenador de Brasil y el entrenador de Argentina después de nuestro partido con Argentina y ellos nos decían, desde lugares diferentes, que injusto que es todo y que poco ético el hecho que un equipo como Chile haya jugado 39 minutos simplemente pensando en ganar. Lo de la ética lo dijo el brasilero más que nada, en ese momento Marcelo (Richotti) me decía que lo loco era que ellos nos habían defendido hombre pero que cuando la necesitaron plantearon una zona.

La realidad es que el análisis debe ser mucho más profundo. No creo que todo sea tan malo por los resultados o porque no hayamos podido quebrar una zona o porque nos ganaron los nervios o porque no metimos una pelota cuando la teníamos que meter, porque si hubiéramos metido la última bola en el partido contra Chile esta nota me la estarías haciendo desde otro lugar. No puedo ser tan injusto yo también, así como es cruel este torneo que hace que el primer juego luego de seis meses de entrenar sea para eliminarte, de usar la misma lógica para juzgar a mis jugadores. Fue un juego, después creo que se mejoraron en muchas cosas, dentro de un torneo y creo que no hay que dramatizarlo tanto.

¿Cómo analisas el partido contra Chile?

Ya lo hemos dado vuelta para arriba y para abajo varias veces. Obviamente, uno como entrenador tiene que analizar su trabajo y después el resto de lo que fue el juego. La realidad es que tenemos que felicitar al preparador físico, al médico y a Luís (Savornin) porque hicieron un trabajo muy bueno con “Juani” (Ducasse) que tres días antes del comienzo del torneo pensamos que no iba a estar en cancha pero terminó jugando. Hay que felicitarlo a él también por el esfuerzo, Terra se hizo un esguince de tobillo unos días antes del campeonato y jugó todo el torneo esguinzado pero se lo cuidó al máximo por lo que se hizo un trabajo excelente por parte de mi cuerpo técnico. Tal vez esas lesiones no le permitieron desarrollarse con normalidad en el torneo a dos de los jugadores más importantes de la generación.

Es difícil flagelarse por una bola. Tampoco hay que sacarse la responsabilidad pero si saber que no todo el trabajo de este año fue en vano, que no todo el trabajo que hicimos se tiro a la basura. Entrenamos y mejoramos desde la técnica individual hasta la forma de encarar diferentes situaciones dentro del juego. La preparación tuvo demasiadas cosas positivas como para solo enroscarme en un resultado.

Se logró jugarle de igual a igual a Argentina pero volvió a matarlos la zona ¿No?

Es literal, volvemos a lo mismo de Chile. Se prepararon dos partidos, ante Argentina y ante Chile, casi a la perfección, no podemos decir a la perfección porque si no hubiéramos ganado, pusimos a Chile en 47 puntos, bloqueamos a sus tiradores, los dejamos sin opciones de gol. Argentina no pudo quebrarnos hasta faltando tres minutos en lo que, para mí, terminó siendo un bloqueo ofensivo del equipo y de no saber como enfrentar la situación, el nerviosismo de no poner una bola y el hecho de que Argentina pusiera dos pelotas seguidas nos generó un estado con el que no pudimos.

La lectura del partido ante Argentina es parecida a la del partido contra Chile. Dificultad importante para atacar la zona, utilización por parte del rival del punto débil del equipo, nada que reprocharle al rival y mucho aprendizaje para nosotros. Teníamos diversos ataques contra zona, habíamos trabajado contra zona, le habíamos pedido a los otros entrenadores que nos defendieran en zona en los amistosos porque sabíamos que nos íbamos a enfrentar a eso pero no sé, no tengo tan claro que podríamos haber hecho.

¿Cómo analizas el partido con Venezuela?

Ese juego ya es otro tipo de partido. Cuando vas a por un objetivo, que era el podio, y te golpeas una y otra vez el equipo queda golpeado. Yo me di cuenta que el equipo estaba golpeado, intentamos hablar, intentamos distendernos y fue difícil encarar el partido. El equipo de Venezuela era muy interesante, muy dinámico, con dos o tres jugadores interesantes y que se metió en el torneo después de haber jugado un par de partidos. Nuevamente nos complicó la zona. Ibamos ganando y trabajando bien el juego hasta que el entrenador rival pidió un tiempo y se cerró en zona 2-3. Después de un par de experiencias te empieza a perseguir el tema. Ya lo habíamos hablado acá en Montevideo, un alto porcentaje del ataque contra zona es psicológico. Si vos ves una zona plantada, los agujeros que deja la zona son impresionantes. Lo que pasa es que el factor psicológico influye en el juego y no siempre se ven esos espacios.

Lo que más duele no es un resultado ni la posición final sino que lo que duele es que esta buena generación se quede sin procesos de selección ¿Verdad?

Claro, lo loco de esto es eso. Pensar de que porque se perdió un partido o porque no pudimos contra una zona, este equipo no amerita prestarle atención es loco. Hay que intentar juntarlos de alguna manera para trabajar con ellos porque varios de estos jugadores van a estar en la mayor en poco tiempo. Perdimos una posibilidad pero tenemos que buscar la manera de darle actividad internacional a estos chicos. Es una generación que merece prestarle más atención.

Los últimos torneos de selecciones formativas muestran un crecimiento de diferentes selecciones del continente ¿Te preocupa el futuro?

Yo, por suerte, tengo la posibilidad de ocuparme e intento hacer lo mejor y me peleo con los dirigentes para cambiar. Yo sigo pensando lo mismo que hace un tiempo, que tenemos que cambiar el formato de juego, que tenemos que cambiar un montón de cosas internas, que nos tenemos que ayudar mucho más, que tenemos que colaborar entre todos, que tenemos que unificar criterios y más allá de preocuparme busco ocuparme. Por suerte tengo un lugar donde expresarme que es en la cancha. Ahora no hay lugar a la preocupación, hay que analizar las cosas frías y buscar seguir con el trabajo.

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