EL TRIUNFO INESPERADO

Trouville derrotó a Biguá en cadetes. El equipo de Pocitos visitó a su rival y le terminó ganando en cifras de 78-68. El «Pato» dominó el inicio del juego e incluso llegó a ganar hasta por 15 unidades en el comienzo del segundo cuarto pero sufrió la baja de Martín Roas y vio como el «Rojo» le dio vuelta el encuentro.

 

 

El partido comenzó mejor para Biguá. El equipo de Villa Biarritz presionó en todo el campo, realizó un buen trabajo de ayudas del lado contrario, corrió la cancha, fue vertical, generó juego desde bloqueos directos ante defensa plantada, lastimó con situaciones de alto-bajo y colocó un parcial de 10-2 en los primeros minutos del juego. Trouville propuso un juego vertical e intentó generar desde rompimientos hacia el aro pero no pudo ante la defensa rival, forzó demasiado sus ofensivas, perdió muchas pelotas y no tuvo gol en el inicio del juego. Manuel Mayora fue bien defendido por Hernán Álvarez en el comienzo del encuentro, Mauricio Arregui controló a un “Juani” Ducasse que asumió menos de lo que debería haber asumido y el “Rojo” careció de ideas ofensivas. De a poco Trouville encontró gol. El equipo dirigido por Augusto Pons corrió desde robos en primera línea, lastimó con algún 1X1 y anotó pero no se pudo acercar en el tanteador. Biguá continuó haciendo estragos en las cercanías del aro, lastimó con alto-bajo que fueron protagonizados por Martín Rojas y Mauricio Arregui pero que también supieron tener como importante participante a Juan Marotta y estiró el parcial al que se hizo referencia anteriormente hasta transformarlo en un 23-12 a los nueve minutos de partido. Un triple de Mayora hizo que Trouville se acercara en el tanteador pero un libre de Arregui le permitió a Biguá finalizar el primer cuarto 24-15 arriba en el tanteador.

El “Rojo” de Pocitos salió al segundo cuarto dispuesto a reaccionar y propuso una presión en toda la cancha pero nueve puntos consecutivos de Martín Rojas le permitieron a Biguá concretar un parcial de 9-4 y sacar la máxima de 14 a los tres minutos del segundo período. En ese momento se dieron dos hechos claves para el desarrollo del juego que fueron dos técnicos que le cobraron al capitán de la selección U17 que debió abandonar el campo de juego. Biguá, con algo de Arregui, sacó 15 de máxima (37-22) a los cuatro minutos del segundo chico pero ya no fue el mismo. El local perdió a su principal arma ofensiva, sufrió el tener que jugar con un solo interno por la salida de la cancha, por decisión técnica, de Marotta, comenzó a abusar del tiro exterior y se quedó sin gol. Trouville defendió muy duró, corrió desde la defensa de su rebote, lastimó a distancia ante defensa plantada, encontró gol en rompimientos y descargas cortas y, con Ducasse como principal goleador, puso un 19-3 con el que pasó por uno a 30” del final del primer tiempo. Biguá se quedó sin ideas y perdió todo lo que tenía en el partido. Igualmente, un doble de Marotta hizo que el “Pato” se fuera al descanso largo uno arriba (42-41).

Presionando en toda la cancha, contraatacando tanto desde la defensa de su rebote como desde robos en primera línea y con buenos minutos tanto de Marotta como de Arregui y de Nicolás Andreoli Biguá volvió a sacar diferencias. El equipo de Villa Biarritz encontró generación de juego en los rompimientos hacia el aro del infantil Andreoli, lastimó con puntos de Marotta y Arregui que no solo aprovecharon las descargas de sus compañeros sino que también cargaron bien el rebote ofensivo y puso un 14-4 que le permitió sacar 11 de renta a seis minutos del final del tercer chico. Manuel Mayora lideró la defensa de primera línea de un equipo que, de a poco, recuperó la intensidad que había mostrado durante parte del primer tiempo, Trouville comenzó a correr  desde robos en primera línea y, con puntos tanto de Manuel como de Santiago Ugartamedia, puso un 8-4 gracias al que logró ingresar al último cuarto solo a siete unidades de su rival.

Biguá comenzó el último cuarto cargando la pintura pero no encontró gol. El equipo de Villa Biarritz se topó con un buen trabajo de ayudas del lado contrario del rival, no tuvo buenos porcentajes en sus tiros a distancia y, pese a su insistencia en asistir a sus internos, no tuvo gol. Trouville, sin ser nada del otro mundo y sin aprovechar todas las opciones de contraataque que tuvo, explotó su producción defensiva para reaccionar. El “Rojo” corrió, fue vertical, lastimó con descargas cortas, cargó bien el rebote ofensivo, encontró gol tanto en “Juani” como en Rodrigo Martínez y puso un 10-6 con el que se puso a tres cuando al partido le quedaban 2’30”. Biguá perdió la siguiente ofensiva y un soberbio triple de Rafael Morón empató el juego en 66. El equipo de Villa Biarritz continuó cargando la pintura pero forzó demasiado, perdió la pelota y Trouville pasó por dos con un doble de Ducasse. De ahí en más el partido tuvo el mismo tono. Biguá insistió con cargar la pintura sin resultados y el “Rojo”, con efectividad en libres, liquidó un partido que terminó ganando por diez puntos.

En el ganador se destacaron los 19 puntos convertidos por “Juani” Ducasse mientras que en Biguá el destacado fue Mauricio Arregui que terminó con 24 unidades.

 

 

 

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