“Debemos preguntarnos ¿Qué es ganar?”

Carlos Duro, entrenador de las selecciones formativas argentinas, visitó el club Urunday Universitario el pasado fin de semana y dialogó con yojuego. El argentino se refirió a su visita al club del Prado pero también habló sobre las selecciones argentinas y los objetivos con las que estas trabajan día a día.

Carlos Duro

¿Cómo se dio su llegada a Urunday Universitario en esta oportunidad?

Está visita se dio a través de la familia Da Prá. Estoy muy agradecido a esa familia, fundamentalmente a Juan Pablo que es un amigo del ambiente, por esta invitación que tuvo como principal objetivo el compartir información y trabajo. El entrenar con los integrantes de los planteles de formativas y compartir dos días con el staff de entrenadores del club me ha significado un aprendizaje pero también me ha permitido conocer una institución que no tengo dudas que, a largo plazo, va a ser un líder en formación.

Este tipo de experiencias, por más cortas que sean, son de pleno aprendizaje para las dos partes ¿No?

Sí, creo que sí. Uno trata, humildemente, de transmitir la experiencia que tiene. Luego de varios años de trabajar tanto en equipos de formación como en mayores uno busca interactuar con los integrantes de las formativas del club. Yo no soy el dueño de la verdad ni vine a bajar ningún tipo de líneas sino que vine a compartir un tiempo de trabajo tanto con los entrenadores como con los jugadores del club. Además, vine a conocer las instalaciones del club que están muy bien y que continúan mejorando. Ellos buscan mejorar su trabajo y generar, en los chicos, un sentimiento de compromiso con el club que está muy bueno.

¿No siente como que el básquetbol de Uruguay y el de Argentina están “distanciados” en lo que a relacionamiento refiere?

En realidad no tengo una opinión formada sobre el tema. Lo que si siento es que en cada curso que se dicta en Argentina hay entrenadores uruguayos. Los entrenadores uruguayos buscan interactuar con los argentinos. Tal vez, el entrenador argentino tenga que tener mayor presencia con nuestros colegas y hermanos uruguayos. Ambos necesitamos del otro y creo que si estamos juntos vamos a hacer que los dos básquetbol crezcan.

Este año va a tener la oportunidad de dirigir el Pre-mundial U16 ¿Toma esta situación como una revancha luego de lo que le ocurrió el año pasado en el que, por una situación familiar, no pudo dirigir el Pre-mundial U18?

Si, puede ser. En medio de la gira preparatoria del Pre-mundial U18 tuve que alejarme del equipo por el fallecimiento de mi padre (NdeR: Duro era el entrenador en jefe del equipo U18 y a pocos días del campeonato debió dejar al equipo que, a la postre, fue dirigido por Eduardo Japez) y ahora tengo esta oportunidad. Ahora mi presente es otro, me toca liderar otra camada y con esta generación buscare seguir trabajando de cara al torneo. Más allá de mi trabajo con esta generación, la idea de la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB) es que yo pueda estar cerca de todas las camadas y ser el coordinador de un programa de desarrollo individual que iniciamos hace dos meses. Con este programa buscamos desarrollar a los jóvenes pero también aumentar la talla de las selecciones Argentinas para el futuro que es uno de nuestros objetivos. Este año me toca hacerme cargo de la selección U16, estaré como asistente en el Mundial U19 y, además, me voy a hacer cargo del programa al que hacía referencia anteriormente. Sentirme parte de Argentina y representar a mi país es algo que me enorgullece mucho.

Va a ser el asistente de Sebastián Ginobili en la selección U19 que jugará el Mundial en Grecia  ¿Cómo ve a la generación 96 de Argentina?

Es una generación que viene trabajando a dos años y que tiene como líderes destacados a Juan Pablo Vaulet y José Vildoza. Hay algunos otros jóvenes que se han visto favorecidos por la Liga de Desarrollo que se juega en Argentina y que buscarán tener su lugar pero también Argentina tiene una camada 97 que está pidiendo espacio y algunos chicos 98 que también buscarán su lugar. La idea del cuerpo técnico liderado por Sebastián Ginobili es llevar a los chicos que estén en mejores condiciones para competir sin importar la edad.

La reincorporación al plantel de Juan Pablo Vaulet (jugador que es lesionó en el Sudamericano U17 que se jugó en Salto en 2013 y que recién pudo regresar a las canchas hace pocos meses) es algo que le suma mucho a este plantel ¿No?

Si, le aporta. Vaulet es un chico que está muy avanzado y que ha participado de un Mundial de 19 años teniendo 17 por lo que su experiencia le va a hacer muy bien al grupo. Él está muy contento por volver a competir mientras convive con la recuperación. La Liga de Desarrollo y el pertenecer a un equipo profesional son cosas que lo motivan mucha para seguir mejorando por lo que esperemos que llegue de la mejor manera posible a esta competencia.

La generación 99, que este año jugará el Pre-mundial U16, viene de salir segunda en el Sudamericano U15 del año pasado ¿Cómo tomaron el perder esa final?

El perder esa final nos llevó a hacer una evaluación de lo que nos falta como grupo pero no nos generó mucho más. Nos enfrentamos a un rival que, en ese momento, era mejor, tuvimos oportunidades de ganar el parido sobre el final del juego pero no pudimos concretarlo y terminamos perdiendo. A cuatro minutos del final del juego nos pusimos a un punto pero, en los siguientes minutos, tuvimos 6 pérdidas y recibimos 6 puntos seguidos en situaciones en las que sabíamos que nos podían hacer daño. Todo esto nos llevó a autoevaluarnos y a trabajar mucho. Con esta generación tuvimos la suerte de hacer una gira por Europa y ahora tenemos dos semanas más de trabajo en los próximos meses como para después dejar listo el plantel.

¿Qué tanta importancia se le da al resultado en los torneos de selecciones formativas desde la CABB?

Nuestro director deportivo, Juna Spil, planteó la idea de trabajar en equipo y nos puso como principal objetivo el aumentar la talla de los equipos. Más allá de eso, tenemos también como objetivo el hecho de que los jugadores se desarrollen a nivel individual pero sabemos que siempre es positivo, para Argentina, el tener presencia internacional. Nosotros debemos preguntarnos siempre: ¿Qué es ganar? Y creo que, para el pensamiento de un entrenador formador, la respuesta debe ser que sus jugadores en los próximos años tengan las herramientas necesarias como para jugar en el primer nivel del básquetbol. No debemos permitirnos el desperdiciar camadas de jugadores por tener un título más o un título menos. Son caminos paralelos. Por un lado está el desarrollar jugadores y por el otro está el tener presencia internacional con las selecciones. Debemos intentar transitar los dos caminos al mismo tiempo pero sin olvidarnos nunca de la formación de los jugadores.

¿Se puede decir que con la reciente asunción de Juan Espil como coordinador deportivo han cambiado los objetivos de las selecciones formativas de Argentina? ¿Puede ser que ahora se prioricen más los centímetros de los jugadores que antes?

No creo que hayamos cambiado la mentalidad sino que estamos buscando abordar un área que Argentina necesita. Con la ausencia de Oberto, Wolkowyski y esos jugadores necesitamos que aparezcan jóvenes para que ocupen esos lugares. Logramos que la U15 aumente 7 centímetros la talla, que la camada 99 tenga seis jugadores por arriba de los 2 metros y eso es algo importante para un país como Argentina. Nosotros no podemos desviarnos de este objetivo, tenemos que trabajar con ellos y darles la mayor cantidad de herramientas posibles como para que estén capacitados, lo antes posible, para representar a Argentina.

Si bien no va a integrar el cuerpo técnico de la selección U17, va a trabajar con varios integrantes de la misma en el programa de desarrollo de talentos ¿Qué nos puede contar de la selección que será rival de Uruguay este año en el Sudamericano de la categoría?

Nosotros ahora estamos en la etapa de detección de talentos. En el mes de Mayo observaremos el Torneo Nacional de la categoría y, a partir del mismo, comenzaremos a sacar conclusiones. Ya tenemos más de 35 chicos en lista para observarlos y elaborar la pre-selección. Como parte del plan nacional de desarrollo de talentos, muchos de ellos han participado de campus regionales por lo que ya están evaluados. Ahora nos falta comenzar con las concentraciones de equipo y preparar el torneo. Uruguay ya se ha contactado con nosotros para jugar amistosos previos al torneo y, probablemente, eso se de más cerca del campeonato. Estamos muy felices de poderlos juntar rápido y de poder entrenar. Ellos van a tener cuatro semanas de entrenamiento y, en ellas, buscaremos darles las herramientas al entrenador de esa selección como formar el mejor equipo posible, dentro de lo que hablábamos anteriormente que es tener una buena presencia en talla. Argentina tiene algunos talentos en esta generación que aparecieron ahora como el chico Andreatta de Regatas de Corrientes que mide 1.97 y puede jugar de alero o Franco Valussi de Obras que puede jugar de escolta con 1.95.

Este año Argentina volverá a organizar torneos de selecciones formativas, eso algo muy positivo ¿Verdad?

Es un desafío de la CABB que muestra su interés por la formación de jugadores. El crear torneos para que ellos puedan competir es algo muy bueno. Ojala demostremos estar a nivel en materia de organización.

 

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