“El torneo nos dejó mucho aprendizaje a todos”

Martín Trelles fue uno de los 12 chicos que representaron a Uruguay en el pre-mundial U18 que se disputó este año en Estados Unidos. El escolta formado en Bohemios dialogó con nosotros, luego de haber estado unos días en nuestro país, sobre lo que fue el torneo para esta selección que no pudo cumplir el objetivo deportivo con el que viajó.

Trelles portada

Fotos: fibaamericas.com

Consultado sobre el balance que realiza sobre lo que fue el torneo Trelles expresó: “Fue un torneo que nos dejó a todos mucho aprendizaje más que otra cosa. Este campeonato nos sirvió para ver el nivel que tenemos, lo lejos que estamos y para ver por donde tenemos que mejorar”. Para referirse a los motivos por los que no pudieron lograr el objetivo, el escolta dijo: “Hay muchos factores que nos llevaron a esto. Creo que no jugamos bien los partidos importantes, por ejemplo el duelo ante Argentina y el partido contra Brasil, y nunca pudimos jugar en equipo. No jugamos como debería jugar un equipo que está en busca de algo importante”. El campeonato puso a Estados Unidos como el primer rival de Uruguay. Los celestes jugaron el partido sabiendo que era muy factible perderlo por una diferencia abultada pero Trelles sintió que la derrota los golpeó más de lo esperado: “Si, me parece que sí. A mí me dolió porque además de perder por casi 100 puntos me quede hablando con algunos compañeros después del partido y nos preguntamos ¿Qué hacemos acá? Dolió pero tuvimos que seguir adelante. Creo que el digerir las derrotas de un día para el otro fue una de las cosas que nos dejó como aprendizaje este campeonato”. El segundo partido de los celestes era un juego clave. Los chicos debían enfrentar a Argentina y debían ganarle para quedar a un paso de la clasificación sin embargo, no pudieron: “Nos faltó juego en equipo. Terminamos con 5 asistencias en el partido y fue muy notorio lo poco que jugamos como equipo. Las ganas de ganar las teníamos todos y todos dejamos todo para ganar pero no se dio”. La ansiedad de estar jugando un partido que venían preparando hace 5 meses y en el que se jugaban algo tan importante les jugó en contra: “Entramos sobreexcitados por lo que nos estábamos jugando y eso nos jugó en contra durante el primer cuarto sobre todo”. El último partido de la fase de grupos fue contra México. Los uruguayos mostraron una gran recuperación anímica que les permitió ganar el partido desde el primer minuto: “Lo bueno fue que pudimos digerir rápido la derrota contra Argentina y nos pusimos a pensar en México. Buscamos enfrentarlo como si no hubiera pasado nada antes e intentamos salir a ganar. Por suerte pudimos demostrar el juego en equipo que entrenamos desde enero y pudimos mostrar nuestro verdadero nivel para ganarle a México”. Ya con el objetivo de buscar el quinto puesto, Uruguay tuvo que enfrentar a un Brasil que fue más y que terminó ganando bien: “Brasil entró decidido a ganarnos de punta a punta, no dieron una pelota por perdida, fueron muy intensos desde el primer minuto y nosotros no tuvimos un gran partido. Ellos tenían muy claro que querían ganarnos a nosotros, sobre todo por lo que había pasado el año pasado en Salto, y salieron a vencernos desde el comienzo. Nos sacaron una pequeña diferencia en el primer tiempo y luego se aprovecharon de que nosotros no estábamos bien para ganarnos con comodidad”. El último partido del campeonato volvió a tener a México como rival de Uruguay pero la historia fue diferente a la que había acontecido en la fase de grupos: “Nos jugó en contra la cantidad de golpes que sufrimos en lo previo a ese último partido. Estábamos como derrotados en lo previo a ese juego. Nos había pegados de todos lados y nos costó levantarnos. Logramos pasar en un momento pero en el último cuarto nos pusieron un 26-2 que les dio la diferencia final”. Este fue el último torneo de la generación 96 a nivel de selecciones formativas y el jugar con la celeste es algo que van a extrañar los integrantes de una generación que hace cerca de 4 años comenzó con los trabajos de selección: “Es algo que se va a extrañar muchísimo. Ponerse la celeste es algo muy lindo y ahora tendré que trabajar y esperar para ver si me la podré volver a poner”. Pese a los resultados este tipo de torneos siempre deja un saldo positivo para estos chicos que están en plena formación: “Siempre es mejor ser el peor de los mejores que el mejor de los peores. Este torneo nos ayudó a ver dónde estamos y que tenemos que mejorar para acortar las distancias que nos separan de los mejores”.

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